El arte de vender arte y no morir en el intento. “ No te preocupés, dedicate sólo a crear… tus gastos, los que sean, corren por nuestra cuenta” , que alguien
te diga eso sería hermoso ¿no? pero lamentablemente la realidad nos encuentra haciendo
multitareas para sostener la profesión
de artista. Vivir de lo que te apasiona
no es nada fácil.
No te voy a fastidiar con formas
económicas, financieras, de mercadotecnia, etc…aunque tenés que admitir que
estas ciencias existen para traer claro sobre oscuro. Por suerte también el marketing
pone foco en las artes. El marketing
cultural te permite saber cómo vivir de tu arte.
He
entrevistado a muchos músicos por ejemplo y lo primero que noto es el dilema
en el que está atrapado: ser o no ser. Desde una óptica monetaria la disyuntiva
replica ¿me dedico a ser creativo a tiempo completo o costear por otros medios
mi subsistencia?, ¿apuntar a un público masivo en vez de uno específico es auto-boicotearme?
o bien, ¿actúo en función de una marca o mi propia identidad?. En este último sentido
recuerdo al gran Pablo Picasso que dijo: “Sólo me esfuerzo en poner el máximo de humanidad posible en mis
cuadros. Tanto da si esto ofende a algunos idólatras de la esfinge humana
convencional. Además, no tienen más que mirarse un poco más atentamente en un
espejo. ¿Qué es un rostro, en el fondo? [...] ¿Lo que hay delante? ¿Dentro?
¿Detrás? ¿Y el resto? ¿Acaso no lo ve cada uno a su manera? “. Su marca era
ser un niño curioso
La foto de este comentario
ilustra tres consejos marketineros: imprenta,
Internet y eventos. Conocemos por los cinco sentidos pero esta vez
tratamos únicamente tres, la vista, oido y el tacto. ¿Cómo llegar a que se
consuma tu arte?
Imprenta. Muchos lo olvidan pero la comercialización tradicional es muy eficaz, crear
tarjetas postales, folletos, volantes, avisos en periódicos o revistas locales
entre tu público potencial es una opción que puede combinarse con las otras dos.
Internet. Tu prioridad según internet online es crear un sitio web que incluya tu oferta
artística, calendario de eventos y datos de contacto. Además, una galería de trabajos
y la forma de adquirir tus obras. La idea de escribir tu día a día en un blog acerca más al público con tu trabajo,
generando empatía, por tanto posibles ganancias. Dedícate a contar una historia, el protagonista sos
vos (o un ideal, lo que prefieras) y otórgale un valor agregado a tu obra,
aquello que te diferencia del resto
artístico.
Las redes sociales te permiten conversar con tu potencial audiencia, así
que aprovecha Facebook, Instagram y Twitter, genera un álbum de fotos, coloca
enlaces a tu web o blog, anuncia lo más destacado de tus actividades.
Eventos. Asiste a eventos comerciales, empresariales, de colegas
para que tengas nuevos contactos
fuera de tu círculo de amigos. Presentate
a festivales, ciclos culturales o conferencias del rubro de tu actividad para
mostrar lo que hacés.
Y por último, la mejor recomendación es que
seas “el/la mejor” porque esta publicidad
nunca falla. Adelante y nunca te rindas!!!!
